¿Quién no se ha preguntado alguna vez: “debería especializarme en el trabajo que me gusta o ampliar mis habilidades en ámbitos muy distintos de mi sector”? Mucho más si además estás desempleado y parece que no llega tu oportunidad. Pues bien, yo, por mi escasa experiencia (pues como dice mi padre “los porrazos hacen al jinete”) tengo una idea muy clara al respecto; pero no quiero condicionar a nadie con mi opinión e intentaré ser lo más imparcial posible, veamos un poco por encima las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas para que tú mismo llegues a la conclusión que mejor encaje contigo.

 

Cierto es, pues, que cada una tiene sus ventajas y desventajas tanto para uno mismo como para la agencia de publicidad, y es al final la agencia la que decide qué modelo de profesionales quiere tener, y es ahí donde, siempre a mi juicio, muchas de ellas se equivocan.

 

La ventaja de tener conocimientos y habilidades de muchos aspectos a la hora de realizar y planificar un proyecto es evidente: es manifiesto que una sola persona, flexible y polivalente, con múltiples saberes de todas las facetas de un proyecto, es capaz de realizar la mayor parte de las tareas que se han de desarrollar a la hora de acometer un trabajo. Eso, para cualquier agencia creativa, puede ser una gran tentación a la hora de ahorrar costes en personal y en tiempo de producción, puesto que un mismo proyecto tiene que pasar por menos departamentos.

 

En muchas de las demandas de empleo es lo que requieren, tener grandes conocimientos de múltiples herramientas, procesos específicos de multitud de pasos a la hora de desarrollar un proyecto del sector, la detección y solución de problemas durante los largos procesos que se dan a la hora de crear una campaña, etc. Pero (como dice mi padre) “el que mucho abarca poco aprieta” que viene a querer decir que no se puede ser maestro en todos los ámbitos de la industria publicitaria, eso, puede ser una gran desventaja a la hora de crear campañas publicitarias de gran calidad.

 

Es lógico pensar que un nutrido grupo de profesionales trabajando en equipo y con buena comunicación son capaces de realizar un trabajo de altísima calidad, ya que la suma de todos es mayor que cada una de sus partes puesto que cada uno aporta su, llamémosla, maestría o profesionalidad, que ha obtenido gracias a su especialización y experiencia en una pequeña parte del proceso productivo.

 

Entonces, ¿por qué diversificarse si la especialización es tan ventajosa y consigue resultados de mayor calidad? Pues como diría mi padre “ni todo es oro lo que reluce, ni todo el monte es orégano”. La especialización tiene grandes problemas insalvables, en primer lugar si el equipo no tiene una buena comunicación, un buen feeling o alguna de las partes no posee la suficiente experiencia o motivación, como mesa de tres patas, la estabilidad de todo el equipo se verá tambalearse, lo que muy posiblemente repercuta en el producto final.

 

Por otro lado la especialización de una persona en cierto ámbito laboral puede hacer que uno llegue a sentir su trabajo monótono y aburrido, lo que llevaría a cierta disposición a la desmotivación, y un trabajador desmotivado suele ser menos productivo y tiende a descender la motivación del grupo. Al fin y al cabo, toda cara tiene su cruz y toda cruz tiene su cara.

 

Y todo esto es, al fin y al cabo, solo un primer vistazo a esta cuestión, pues profundizando en el problema podríamos vislumbrar multitud de variables, parámetros, problemas y situaciones que hacen que cada circunstancia la hagan única.

 

Por último, ¿cuál es mi recomendación? Ninguna; no me atrevería a recomendar ninguna de las dos, mi única recomendación solo puede ser: escucha con atención a los que tienen más experiencia en tu campo (ya que, y por última vez, como dice mi padre “más sabe el zorro viejo, por viejo que por zorro”), escucha su opinión y su posición al respecto, cuestiónala y llega a tus propias conclusiones, pues, ni todo el mundo tiene razón siempre ni se puede siempre estar equivocado, elige por ti mismo cómo quieres que sea tu carrera profesional ya que, al fin y al cabo, eres tú quien va a cargar con ella.

 

 

Charlie Carretero

Director de Arte

Arroba

 

 

 

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